• Digital San Luis

Murió el reconocido periodista Edgardo Antoñana



El histórico conductor del noticiero matutino de los fines de semana de TN, murió a los 62 años en su casa de Cariló por una aneurisma. Era un enamorado de San Luis donde tenía buenos amigos a los que visitaba con cierta frecuencia.

Edgardo Antoñana el histórico conductor del noticiero matutino de los fines de semana de TN, murió a los 62 años en su casa de Cariló por una aneurisma. Era un enamorado de San Luis donde tenía buenos amigos a los que visitaba con cierta frecuencia.

El día que Antoñana visitó Radio Lafinur

Entrevistado por Alberto Rodríguez Saá, recordó, entre otros temas, su infancia en la Patagonia y su paso por la agencia londinense BBC en plena Guerra de Malvinas.

Alberto Rodríguez Saá-La primera pregunta que te tengo que hacer es ¿Cómo te llamas? Edgardo Antoñana -Edgardo ARS-Edgardo EA- Alberto Antoñana ARS-Edgardo Alberto Antoñana EA- Me llamo Alberto igual que vos, no llegue a tanto (risas compartidas) ARS- Si llegaste vos a mucho mas. ¿Has hecho Radio? EA-Si tengo un programa de radio en una pequeña radio de Buenos Aires, que ya no es pequeña, es Palermo pero digamos que yo siempre me dedique más a la televisión, pero uno empieza siempre por la radio. Yo empecé en la LU5, la radio de Neuquén porque yo nací en Neuquén, en Plaza Huincul allá donde los piqueteros emitieron sus primeros cortes, aquellos piqueteros que eran originales y que tenían razones sociales serias para aquel levantamiento, después me parece que se desvirtúo del movimiento, de aquellos piqueteros me parece que no quedo nadie, todos se fueron a trabajar. Mi hermana era piquetera y había quedado sin trabajo digamos, el derrumbe del petróleo en Plaza Huincul, del centro petrolero luego de la privatización de YPF, dejo a un pueblo devastado. ARS-Completo. Vivía del petróleo. EA-La mitad del pueblo sin trabajo claramente, hubo que buscar actitudes alternativas. ARS-Contanos una joyita, vos la podes contar mejor que nadie, la historia de Plaza Huincul ¿buscaban agua o buscaban petróleo? EA-No ya se había encontrado petróleo en Comodoro Rivadavia. ARS- Ah claro. EA- El petróleo se encontró primero en Comodoro Rivadavia buscando agua, hay una canción de Facundo Cabral que dice: “Juan Comodoro, buscando agua encontró petróleo y se murió de sed”… es muy bonita la canción. ARS- ¡Mira vos! EA-Después se encontró en Plaza Huincul. ARS-¿Y por qué Plaza Huincul tiene el mito de ser la primera? EA- No, no hay un pozo número uno en Plaza Huincul, pero el pozo número uno de la región, de la cuenca neuquina. El 13 de diciembre no recuerdo de qué año con exactitud, se encuentra petróleo por primera vez en Comodoro Rivadavia, bajo la mirada de Mosconi. ARS- Claro estamos hablando de la década del 20. EA-Si, si yo creo que por ahí andamos, Mosconi fue el forjador de lo que fue Yacimientos Petrolíferos Fiscales, inclusive yo siendo niño escuchaba algunas anécdotas de ese hombre fascinante, me parece para la historia argentina no tal vez demasiado reconocido. La historia argentina está llena de gente no reconocida, yo que soy patagónico digo quien se acuerda de Piedrabuena… ARS-Claro. EA-Sin Piedrabuena, en una de esas, ninguna de nuestras costas atlánticas al sur del Colorado serían argentinas, era casi como un corsario nuestro, propio, absolutamente nacional y es un personaje casi marginal de la historia argentina. Pero bueno, yo nací en una zona muy desértica. ARS- ¿En Plaza Huincul sería el segundo pozo o el segundo lugar donde se encuentra petróleo? EA- Si, después se va expandiendo la actividad petrolera, aparece Malargüe acá más cerca ya en Mendoza, después en el norte, en Salta en Metan, etcétera. ARS- Y cada vez mas perforaciones en la Patagonia… EA- Cada vez mas perforaciones. Recuerdo una frase, no lo voy a nombrar, de un funcionario asesor tuyo volviendo de San Luis, en un elogio dijo “El día que esta gente encuentre petróleo se va a independizar”. (risas compartidas) Lo dijo en un elogio a lo que era la política de San Luis, no lo quiero nombrar yo, es un funcionario político alguna vez del Gobierno Nacional, pero me pareció que era un elogio muy grande a la política global de San Luis ¿no?, ¿Ustedes buscan en Beazley un lugar que se llama así? ARS- Si en la zona esa hay exploraciones ahora y hay posibilidades que encontremos petróleo. EA- Si yo veo que hay exploraciones y leo bastante sobre del tema. ARS- Tampoco tenemos ni oro ni tenemos mar, asique imaginate que nuestras posibilidades de riquezas son solo del trabajo. EA- Bueno uno de los grandes problemas que tenia Plaza Huincul primero era la falta de agua y el monocultivo, cuando cae YPF, con la privatización, nos encontramos con un pueblo que no tenia diversificación económica, no tenia agua y no había cosas alternativas. Había si un Neuquén que produce importante riqueza hidroeléctrica a la Argentina a través de sus grandes represas, de los ríos Limay, pero como siempre electricidad para Buenos Aires. ARS- ¿Cómo llegaste a Buenos Aires, Edgardo Alberto Antoñana? EA- Y yo me fui primero a estudiar a Neuquén, a la capital. Uno hacía las cosas por etapas, la gente del sur… ARS- En qué año estudiaste, ¿la secundaria? EA- No, la secundaria la termine en mi pueblo, después empecé a estudiar Historia en la Universidad del Comahue, lo culmine en Buenos Aires y realice un curso en paralelo de locución. Pase por Neuquén ahí en LU5, después LU19 “La voz del Comahue” que quedaba al otro lado del puente en Cipolletti, por eso yo siempre hablo y digo que soy de Cipolletti futbolísticamente, por que cuando digo soy hincha de Cipolletti, lo digo porque era el equipo más famoso de la región, aunque era rionegrino el equipo. Después fui a Buenos Aires, uno empieza en cualquier cosa .Creo que empecé en la casa de Neuquén de administrativo. ARS-¿En qué año? EA-Uy no me acuerdo! Era la época del proceso. ARS- Los setenta. EA-Setenta y … ARS- Setenta y largos… EA- No era principio, apenas empezó el proceso. Y después entre a trabajar en la revista Gente que no era el mejor lugar del mundo pero vamos a decir que yo era un principiante y hacía notas de orden artístico: a Tato Bores, a Sandro… digamos un principiante. ARS- Notas del mundo del espectáculo… EA- Si y por allí me tocaba alguna nota de un crimen, alguna cosa así, algún hecho delictivo que sea muy conmovedor pero fundamentalmente el mundo del espectáculo. Bueno y después yo tenía un sueño, mi madre quería conocer Italia, pero nunca la pudo conocer, murió muy joven. Yo también quería ir a conocer Italia, mi sueño era trabajar en la BBC de Londres. Y gane una beca a Italia a la RAI y estuve como un año y seis meses. ARS- ¿Y aprendiste italiano? EA- Si, si hablo italiano. ARS- Ah si hablas italiano… EA - Si y estuve un tiempo en la región yo le digo Umbria por que es el nombre italiano pero en español sería Umbría, la ciudad más importante es Perugia, donde me paso un hecho muy singular, ya que estoy te cuento: a mí me detuvieron por el atentando al Papa en Perugia, vos te acordas cuando el Ali Agca le tiró al Papa, la primera información fue un hombre de aspecto latinoamericano, Perugia es una ciudad absolutamente universitaria, hicieron una redada y yo fui preso. ARS- Por las dudas… EA- Por las dudas, yo y treinta o cuarenta tipos más. Lo más importante que saque de ahí es que fui candidato a ser el asesino del Papa, fueron 3 o 4 horas nomas pero no dejó de ser un buen susto. Finalmente la beca transcurrió dos meses en Roma y diez meses por elección mía en Florencia, que es una de las ciudades mas bellas que vi en mi vida ARS- Que lindo Florencia… EA- Después tuve que deambular para llegar a Londres, deambular significa vivir en Suiza sacando manzana de la planta. ARS- Que ya sabias vos… EA – No, bueno Neuquén esta alado de Rio Negro, pero no es muy difícil sacar manzanas o en Alemania cuidando caballos, con unos amigos que eran aficionados al Polo, yo no tengo mucho que ver con el Polo. ARS- Pero nadie conoce esta parte tuya, me parece que nos estamos desayunando acá. EA- Y te vas a desayunar de algunas cosas más fuertes, yo creo que soy el único periodista argentino, que vive en Argentina, que trabajó para la BBC de Londres durante la Guerra de Malvinas, éramos tres nada mas, por supuesto que a nosotros nos sorprendió la guerra trabajando para la BBC de Londres, no hay aviso previo, pero fue una experiencia, al principio casi brutal. ARS- ¿Y cómo manejabas el tema? ¿O cómo lo manejaban ellos con vos? EA-Yo no quiero ser largo ni robarte minutos… ARS- No, pero es que es muy interesante. EA- Es ciertamente una historia interesante, yo vivía en un barrio que se llama Kilburn Park, que era un barrio de irlandeses que quedaba a unas 5 o 6 estaciones del centro de Londres, un barrio de clase media baja que festejaron cuando Argentina invadió las Malvinas, salieron con pancartas que decían nosotros tenemos que hacer lo mismo, pero yo recuerdo haber subido a ese subterráneo en Inglaterra y ver, como hacemos en Buenos Aires, leer de ojito el diario ajeno y leer la frase casi catastrófica “The Falklands invaded” y hasta que en un momento vi Argentina invadió y tuve una sensación horrible cuando vi eso, pensé este país es tan terrible que te sigue hasta donde vos estas, esa fue mi primera sensación. Baje del subterráneo, me compreel diario The Independent, o me parece que era The Guardian y me subí a un taxi, y me pasó una cosa singular, que yo creo que fue un aprendizaje de lo que los países con profunda cultura o con hondura en la historia, estamos hablando de un taxista, un taxista londinense como podríamos hablar de uno argentino, pero vamos a ver un procedimiento distinto ante una situación similar, vos sabes que en Inglaterra los taxis son negros y están separados por un papel de cobertor. ARS- Si, si en esos autos negros de los años 30 tan particulares. EA- Son espacios separados donde uno se habla a través de un vidrio, y entonces yo me puse a ver el diario después de decirle que me lleve a la Bush House, al edificio de la BBC de Londres, y en un momento el señor me pregunto de dónde era porque yo tenía un marcadísimo acento argentino y yo le dije con la naturalidad que me lo hubiera preguntado cualquiera en ese momento, si me dijera de que nacionalidad es, y yo creo que el hombre se sorprendió tanto que miró para atrás porque quería ver cómo era un argentino en ese momento. En todo el reino vivían menos de 800 argentinos, cuando digo todo el reino incluyo a Escocia, Gales, a Irlanda del Norte y toda Inglaterra. El hombre se había quedado como bloqueado, shokeado, me hizo tres o cuatro preguntas referidas a la situación y yo le dije que estaba tan sorprendido como él, que no entendía demasiado y que incluso estaba temeroso de acercarme a la BBC porque no sabía la reacción que iban a tener conmigo. Recuerdo que cuando baje del taxi, en Inglaterra vos bajas del taxi y pagas abajo, en Buenos Aires un tipo que se baja sale corriendo, eso son dos culturas distintas ¿no? Y el hombre en un fino humor ingles y también hiriente me dijo: ¿Usted qué siente de vivir en un país libre y democrático como el nuestro? Y yo tuve una sensación de insulto que me salía del alma y dije no, no le puedo decir nada porque tiene razón. Tiene razón con respecto al país democrático, y al país que es culto, con las Malvinas no tiene razón pero lo que me está diciendo tiene razón, cuando llegamos a la BBC de Londres había como un silencio mortal fundamentalmente entre los tres argentinos que conformábamos la BBC y después de varias horas de desorientación el jefe del servicio latinoamericano, que era catalán, dijo todo lo relativo a Malvinas lo van a manejar los argentinos. Yo era muy joven por lo que se hizo cargo otra persona obviamente, pusieron de jefe a un uruguayo. Y así pasamos durante todo este tiempo de la Guerra, me acuerdo que la primera persona que entrevistamos fue a Rodolfo Terragno que tenía una agencia de noticias que se llamaba “Latinoamerican News Letter”. ARS-¿Y vivía allá? EA- Vivía allá claro y la función de nosotros era ubicar la mayor cantidad de latinoamericanos, que obviamente en su absoluta totalidad tenían su posición favorable a Argentina, estaban a favor de la causa Argentina y en contra de la dictadura militar, esa era más o menos la historia, mi sensación personal. ARS- Claro como la Plaza de Mayo ese día de Galtieri.. EA- Claro yo no lo viví, ese día no estaba acá el día de Galtieri, eso marca una dicotomía en el comportamiento social de la argentina ARS- No, pero ese día cuando Galtieri insinuó querer hablar de su gobierno hubo una silbatina, o sea le aceptaron Malvinas, no le aceptaban el elogio a la dictadura. EA- Yo todo eso lo se por mentas porque no estaba en argentina, lo que yo tengo la sensación, mas allá de que la causa sobre Malvinas es absolutamente justa, Galtieri atrasó la historia, atrasó no sé, 50 ó 60 años la historia de Malvinas y la probable reconquista o posesión y cuando murió el primer inglés yo tengo la sensación que la historia se atrasó un siglo, cuando la sangre sale, las historias se atrasan siempre. Creo que en el medio con Castro, con el canciller de entonces hubo algún intento de mediación que podía llegar a ser sensato, pero me parece que lo único que no había en ese momento era sensatez, y creo que no había sensatez de los dos lados. ARS- La misión que cumplió el Secretario de Defensa de los Estados Unidos traía propuestas que eran por lo menos para mirarlas con más detenimiento. EA- Yo hablo poco el tema, por que en algún momento, bueno algunos saben pero, pocas veces me entrevistaron hablando del tema, inclusive cuando se cumplen los aniversarios de Malvinas, yo no… alguna vez hable con Nelson Castro sobre esto y con algún otro periodista mas al aire, pero no muchas veces mas, a veces tengo miedo, me parece que hay una divisoria todavía no bien definida en lo que es el sentimiento nacional, por ejemplo a mi me dicen que la gente maltrataba a los ingleses que vivían en Hurlingam, a mi nadie me faltó el respeto en una calle de Inglaterra, es mas tengo que contar si me permitís dos o tres cosas que me marcan en pequeñas actitudes el comportamiento de una sociedad en una actitud individual… el comportamiento de una sociedad global. Un día yo llego al Servicio Latinoamericano, cuando me parece que cae el Belgrano, y nuestro estado de ánimo era muy malo, y veo escrito en la computadora que yo me tenía que presentar ante el servicio médico. Y yo me había hecho análisis uno o dos meses antes, entonces ¿por qué me tenía que presentar ante el servicio médico? Y fui a ver al médico de BBC de Londres. Había un hombre con él. Salió y yo era el primer paciente, entonces el hombre me llamó y me pasó una cosa extraña: me preguntó “usted podría orinar aquí”. Así me lo dijo, y me dio una especie de botellita, una cosa así. Y yo creo que del miedo oriné. Él lo miró como si fuera un catador de vino. Y me dijo “creo que no hay nada”. Parecía una especie de mano santa, no sé, una cosa extraña. Y yo dije “por qué usted me llama, si yo me he hecho unos exámenes de sangre y orina tradicionales”. “No, no, yo lo llamé por que necesito hablar con usted” me dijo. Y el hombre que era mayor, me empezó hablar de sus padres y la guerra. Y cuando siguió hablando yo me quebré. Y me contó la historia de sus abuelos. Y yo me quebré más. Y él escribió que durante el conflicto si fuera necesario yo no me tenía que presentar a trabajar por razones anímicas. Y a mí me pareció una actitud de una altivez moral pocas veces vista. Le dije que no, que yo iba a volver a trabajar porque me sentía con fuerzas para poder hacerlo y me fui y dije “esto es un comportamiento de una sociedad”. Es un hombre que no confunde enemigos y si yo no soy Galtieri, yo no soy una dictadura, solamente soy un ciudadano argentino. Y en el devenir de esas cosas simpáticas y extrañas que a uno le pasan, un día entré y me pasó algo como la revancha extraña que uno siente. Un atardecer entré en un pub de una calle que se llamaba Beresford, nombre extraño para nuestra historia. En esa calle había un pub que se llamaba Stanton que estaba dividido con una barra en el medio y tenía dos entradas. Uno podía quedar de un lado u otro de la barra. Y en el televisor del pub, que son lugares no tan finos como la gente cree, sino que son bares a veces muy olientes de cerveza y sudores, estaba quemándose el Sheffield porque los argentinos lo habían tirado. Y yo pedí una cerveza. Había un gran mutismo, un gran silencio, mirando el televisor como sorprendido, digamos, aquel gran ejército de la armada real con un barco volteado por un país del subdesarrollo del tercer mundo. Y yo pedí una cerveza y al lado de mí había como tres o cuatro gigantes llenos de tatuajes, que hoy es muy natural, pero esos hombres llenos de tatuajes estaban ahí y uno al escuchar mi acento me preguntó de donde era. Y yo tuve miedo. Por primera vez tuve miedo. Entonces como estaba solo, y eran como jugadores de básquet gigantes, una cosa así, yo les dije soy latinoamericano y soy de Uruguay. Lo dije con todo el temor físico que sentía en ese momento, al estar en un lugar que me pareció no era el adecuado como para hacer ningún tipo de ostentación nacional, y antes mi sorpresa, el tipo lleno de tatuajes me dijo: “Yo conozco Montevideo”. Y a mí me entró como un temor brutal porque yo no podía decir muchas cosas de Montevideo porque había pasado dos veces y rogaba que no me haga preguntas extrañas sobre Montevideo. Y él me dijo que pertenecía a la Marina Mercante y me fue nombrando puertos a medida que bajaba por el continente hasta llegar a Buenos Aires. Me preguntó si conocía Buenos Aires y le dije que sí, que había ido dos o tres veces, que tenía amigos que se habían ido de Gran Bretaña por el conflicto… e hizo un silencio y me dijo “¿Le puedo pedir un favor?”. Como no le digo. “Si ve alguno de ellos pídale perdón de parte mía”. Me parece que actitudes individuales hacen una sociedad global… Después yo tuve como un arrepentimiento de mi actitud. Porque mi actitud fue una cosa física. Digamos… uno no grita goles de Boca en la tribuna de River. No es que yo lo iba a gritar, pero me pareció que no era el lugar adecuado como para decirlo. Y me parece que eso pinta una realidad, una cultura… tipos que no se confunden los gobiernos con los pueblos, los individuos con los grupos. Para mí fue una buena experiencia. Un poco dolorosa, pero bueno. Perdón si los aburrí. ARS- No… escuchándote… es interesantísimo todo lo que has contado. Nos quedamos en silencio para que concretaras casi con la emoción que lo estabas haciendo. EA- Bueno y después deambulé… anduve que se yo, por esas cosas… cuando terminó la guerra no me querían renovar el contrato, también lo tengo que contar. Me tuve que ir a trabajar a Hilversum a una radio de Holanda tres meses. Volví a Italia a ver a un amigo y después de seis meses me mandaron el contrato de Italia de vuelta. ARS- Pero tuvieron una absoluta actitud no discriminatoria. EA- No, no, no existía eso. ARS- Después de que terminó, bueno, ya no hay ningún motivo, ahora lo queremos o no… ya fue otra cosa. EA- Yo la única voz disonante que escuché en el transcurso de la guerra la dijo para mí un tonto que era el 007 del momento, que era Roger Moore, que en un acto posterior o me parece simultáneo de la guerra… nosotros tuvimos que hacer una cobertura y lo saludaban al tipo diciendo la persona yo soy paquistaní, yo soy francés, y cuando yo le dije soy argentino él me dijo “si fuera por mí yo hubiera bombardeado Buenos Aires”… y yo le dije, bueno, siga haciendo del agente 007 que en la película le sale mejor. Fue la única voz disonante que yo escuché. Pero me pareció netamente la actitud de un cowboy primario nada más. Yo anduve por Holanda, volví a la BBC con la que logro un acuerdo temporal de contrato y los veranos me voy a España. Y vuelvo a la Argentina cuando había pasado un año y medio de la democracia. ARS- Ahí empezás con la televisión… EA - Estuve en Canal 9 unos meses y luego me fui a Canal 7. Y allá por el año 1988 me agarró una especie de nostalgia europea y me volví. Pedí una licencia sin goce de haberes por un año y me fui a comprobar aquello que dijo el poeta mendocino Tejada Gómez: … ¿te acordas de aquella canción?... la canción de las simples cosas… Hay cosas que no son como antes. Uno ha crecido, ha madurado, ha envejecido y la perspectiva es distinta… a las cosas simples, solo por ser simple se las lleva el tiempo. No me arrepentí de haber vuelto, pero me sirvió para ratificar que era de acá. Yo soy de acá pese a los dolores… ARS - Ciudadano del mundo, argentino… EA - Después viajé mucho con el Canal 7… Durante mi trabajo en Gente fui a la guerra civil de Nicaragua y en la época de Menem fui en el famoso barco Almirante Brown a la guerra de Irak, estuvimos casi dos meses en mar y dos meses en tierra. ARS - Argentina acepta mandar observadores o participar con tropas. EA - Argentina mandó dos barcos, el Almirante Brown que fue la nave insignia de origen alemán, y después una fragata que se llamaba Spiro que venia detrás de nosotros. Fue una experiencia difícil. ARS - ¿Decidiste vos meterte en ese lío? EA - No…. El día que dijeron que alguien tiene que ir a Irak, todos los tipos dejaron embarazada a la mujer el día anterior y me quedé solo… como yo ya había ido a la guerra civil de Nicaragua … que fue muy violenta pero tenía algo de un heroísmo fascinante . Yo cuando veía la película “Bajo Fuego”, que trabajó Nick Nolte, donde murió un camarógrafo, recuerdo haber llorado en el cine. Cada individuo, desde un niño hasta un viejo, era un hombre que resistía al régimen y tenía un revolver, una escopeta o un palo para resistir el régimen. La guerra de Irak era una guerra de intereses económicos brutales donde uno veía que pasaba una cosa por arriba, que mataba chicos, era brutal. ARS - ¿Cómo te sentís en la Argentina de hoy? EA - Hay una Argentina que no me gusta, que tiene una división brutal. A mi me dicen que en algún momento, en el peronismo primari,o hubo una Argentina, parecida…yo digo que no… que tal vez las pasiones de aquel momento hicieron que hubiera una Argentina Peronista y una antiperonista . Hoy yo veo en las familias divisiones que antes no existían, divisiones entre padres e hijos, entre hermanos y me parece que eso no pasaba. Antes había familias peronistas y otras que no la eran… Y después desaparecieron nombres importantes… algunos olvidados como Illia, como esta avenida tan merecida que tiene San Luis. Se fueron curando las heridas, hasta Lonardi en el golpe y todo hablo de ni vencedores ni vencidos. El tiempo, la sabiduría hizo que este pueblo curara la heridas y esta gente la ha devuelto y las abrió de manera brutal. Es muy triste vivir en la Argentina de hoy. Es muy triste hacer un asado y preguntar quién va a venir porque tiene miedo que haya lío en el asado… eso era impensado. Eso, si me lo hubieran contado hace cinco años le hubiera dicho que tenía que largar la droga o al alcohol, pero hoy pasa. Y no sé si en algunos lugares se verá con más claridad, pero en Buenos Aires es brutal: o se piensa de una manera o se piensa de otra; no existe posibilidad de discrepancia, de discenso, de decir: yo estoy de acuerdo “pero”. Cuando uno dice “pero” pasa a ser un enemigo acérrimo... así no se puede vivir... en algún momento tiene que entrar la sensatez pero uno no la ve. Al menos, las actitudes desde el Ejecutivo no son así: apunta a una división cada vez más grande y profunda. La vemos en lo político, en la falta de diálogo, en tragedias como las de Once, donde tiene la culpa la víctima, porque era lunes, porque iban en el lugar equivocado… ARS - ¿Por qué ahora todos viajan? EA - Porque ahora todos viajan. Tengo sensación de que para quedar en bronce no hay que ser frío. Los que dividen no se quedan en el bronce, se los come la historia, más allá de sus posturas y eventuales aciertos. Sólo quedan los que construyen. Te voy a contar una pavada: llegué a San Luis y vi una terminal nueva , la terminal de Retiro es un despojo absoluto con un villa de emergencia que tiene muchos de ilegalidad, pero ahí hay gente pobre que le cobra 2 mil pesos de alquiler a otro pobre y hay fábricas y hoteles que lucran con los pobres. Y salen los colectivos y esos mismos les abren las puertas para robar valijas ante el aplauso de multitudes. Y llegué a la terminal de San Luis, tan bella, tan limpia. Y caminé. Tome un taxi y veía que no había papeles en las veredas. Y la otra vez que viaje a Mendoza rescaté que en Cuyo, en general, y San Luis en particular podes ver ese amor porque el agua no vino y hubo que cuidarla y cuidar las acequias. Y en un momento que salí a caminar vi algo que tal vez antes no había observado: el cesto de acero y la bolsita negra adentro… En Buenos Aires yo me levanto y veo que el tacho de plástico no está más. Está arrancado por hordas de tipos marginales que no tiene normas ni reglas, que destruyen todo: parque, árboles, autos. En Buenos Aires no pasa ni el basurero. Y cuando pasa el cartonero se pregunta si después de 10 años de crecimiento ¿por qué sigue habiendo cartoneros? Por eso decía cómo esta sociedad puede poner una bolsita en una bolsa de hierro, va venir un señor y la va a cambiar por otra bolsita… Es otro país… Y si en cuanto a la basura es otro país, en lo más excelso también es otro país. A veces me es incómodo hacer un elogio en el lugar donde está la persona elogiada, me refiero a la clase política que vos perteneces. Pero veo a veces en los boletines y diarios de San Luis que se han hecho obras hidroeléctricas acá, otra allá… Yo no recuerdo que se haga una obra hidroeléctrica en el país hace cuantos años… Y eso que nací en un pueblo que hoy está rodeado de obras hidroeléctricas que se hicieron en el gobierno militar, la época de Alfonsín , al principio de Menem y nunca más … Ahora no hay proyectos, planes, objetivos. Me parece que hay un enamoramiento cerril del poder y nada más. Y creo que esta cosa termina mal y no lo deseo. Pero creo que cuando uno entra en la guerra civil de la palabra, después entra en otra cosa. ARS - Cuando no hay diálogo…. EA - Hay que prender el televisor de un lunes… no sé cuanto tipo herido en Villa del Parque en enfrentamiento entre barra bravas conniventes con el poder político de turno. ARS - Huelga docente y ayer el canal del estado prácticamente alentaba la huelga… ¿Qué música te gusta? EA - Yo soy más del folclore que del tango, porque nací en el interior. ARS - Amor de los Manzanares es de Río Negro EA - Amor de los Manzanares la cantaba el “Chango Nieto... pero ¿sabes que es de Neuquén? Lo que canta Larralde: Neuquén Quimey, la Pasto Verde que es un paraje a seis kilómetros de mi pueblo. Cuando era chico iba a jugar ahí. Era una mujer que se llamaba Funes y le enseñó el desierto a Roca... hay como una suerte de aguada y tenía como una taberna en el campo… creo que la enterraron por ahí… y cuando éramos chicos había tan poca agua que íbamos y la llamábamos la aguadas. Piñonero también es de Neuquén que canta Larralde… lo mejor que ha dado Neuquén en creación me parece que es Marcelo Berbel. ARS -Pero el que encontré mas fácil es Amor de los Manzanares… EA- Dale Amor de los Manzanares. ARS - La hacemos por el Chango Nieto. Gracias por esta visita: Edgardo Antoñana. Nos ha dejado reflexionando. EA — Gracias a San Luis. Decía Landriscina que uno puede nacer aquí o allá, pero necesita encontrar argumento para amar el lugar en que nació y a veces uno no necesariamente los encuentra. Y a veces uno elije lugares por afecto aunque no haya pertenecido. Eso me pasa con San Luis, lo siento propio. ARS —Muchísimas gracias en nombre de todos los puntanos…. Suena Amor de los Manzanares


12 vistas
Secciones
Provinciales - Nacionales - Deportes - Ciencia y Tecnologia - Entretenimiento
Periodistas y Locutores
Gustabo Alosi - Pablo Piquillem
Carmen Gonzalez
Pablo Oro - Cecilia Racca 
Alejandro "Pato"  Marone - Cecilia Romero 
Javier Villegas - Gabriel Osorio
Luis Roberto Arno - Tomas Quiroga 
Seguinos en Nuestras redes
  • Facebook - Black Circle
  • SoundCloud - Círculo Negro
  • Twitter - Black Circle
  • Instagram - Black Circle
  • Google+ - Black Circle
  • YouTube - Black Circle
  • Pinterest - Black Circle
Descarga Nuestra APP
Contacto Publicitario
+54 9 266 492 - 2937
Argentina © 1988 / 2020 Radio Digital San Luis S.R.L Todos los derechos reservados.